Sonda espacial japonesa llega a Venus

La misión espacial japonesa “Akatsuki” logró llegar al planeta Venus cinco años más tarde de su primer intento. Esta es la historia de como los ingenieros de la agencia espacial japonesa lograron reciclar una misión que estaba condenada a orbitar el sol como chatarra espacial. Ya logró tomar su primera fotografía mientras se sigue acercando al planeta hasta lograr girar una vez cada nueve días terrestres.

La “Venus Climate Orbiter” (VCO), bautizada “Amanecer” (Akatsuki) fue lanzada de La Tierra con éxito el 20 de mayo de 2010. Casi siete meses más tarde llegaba al planeta Venus, para poder entrar en órbita debía mantener encendido durante 12 minutos su motor principal, dicha maniobra fracasó y Akatsuki siguió de largo. Oficialmente al día siguiente la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial dio por perdida la misión.

Los ingenieros sabían que iban a tener una remota chance cinco o seis años más tarde usando los motores de maniobra (que no fueron diseñados para el frenado y puesta en órbita). La idea, que al final logró funcionar, es arrojar todo el combustible del motor principal y quitar 65 kilos de masa, de esta forma los motores auxiliares de maniobra tendrían mejores chances de frenado.

Desde el punto de vista de la órbita era mejor esperar hasta diciembre de 2016, pero la nave tenía un vida útil de cuatro años y medio, en el año 2016 podría no funcionar para realizar sus mediciones y observaciones. La decisión de adelantar la entrada en órbita fue acertada y un éxito.

 

Akatsuki estudiará la atmósfera de Venus mediante tres tipos diferentes de cámaras infrarrojas y una cámara ultravioleta. Se espera detectar rayos en las nubes de Venus y determinar si existe algún volcán activo en la superficie.

Hasta abril de 2016 la Venus Climate Orbiter (VCO) estará ajustando la órbita lentamente hasta llegar al punto óptimo de una vuelta cada nueve días, recién en ese mes comenzarán a funcionar las cámaras y sensores. Los científicos japoneses esperan que todo funcione perfectamente, pero hay probabilidades de algún fallo ya que la nave se acercó mucho más al sol de lo planificado y soportó temperaturas mayores a la esperada y calculada en su diseño…

… pero como todos sabemos, los ingenieros suelen dejar un margen de seguridad extra en todo lo que diseñan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *